Acerca de

ANANDA es una palabra que proviene del sánscrito y significa felicidad suprema, es una organización creada con el anhelo por contribuir a la transformación individual y colectiva, compartiendo conocimientos, experiencias y herramientas que yo y muchas personas más han utilizado para transformarse a sí mismas y a su entorno. Se pretende incentivar haciendo ver que siempre tenemos la capacidad y la voluntad dentro de nosotros para elevarnos sobre las circunstancias y convertirnos en la mejor versión de nosotros.

Esta convicción no es solo teórica, sino derivada de la profunda transformación que he podido experimentar en mi propia vida. Hasta hace unos años llevaba una vida encaminada a la autodestrucción, llena de malos hábitos y excesos. Derivado de patrones compulsivos de comportamiento y de pensamiento no lograba ver que cada decisión que tomaba era un paso mas cercano al vacío.

Algo dentro de mi hizo que empezara a poner atención en las correlaciones que tenían mis patrones de comportamiento y pensamiento con la realidad que se me estaba manifestando, me di cuenta de que en realidad era un prisionero del poder de los hábitos, no estaba en control de mi vida, hacia cosas y decía cosas que en realidad no quería, los hábitos estaban marcando el camino y yo era él que al final del día se llenaba de arrepentimiento, ansiedad, estrés, e ira, y sobre todo me di cuenta que lo único que realmente tenía era ignorancia, en mi mente pensaba que lo sabía todo, la ignorancia me hizo soberbio orgulloso y limitado.

Una vez me percaté de esto, comencé a intentar cambiarlo, no tenía mucho éxito, a menudo me hallaba cayendo víctima de los malos hábitos y los viejos patrones adquiridos, era muy frustrante, me percaté que esto era porque no tenia el conocimiento ni las herramientas para modificar estos patrones compulsivos. Observé que esta pelea la tenía mucha gente, todo aquel que intenta mejorar algún aspecto de su vida como la alimentación, la forma física, dejar alguna adicción o mal hábito, la vida profesional, las relaciones, o la misma transformación general, se enfrenta a lo mismo, a los propios patrones de pensamiento y comportamiento, llenos de negatividad, inseguridad y miedos. Lamentablemente todos fracasamos en los primeros intentos, vemos cómo nuestros nobles intentos por hacer las cosas diferentes son en vano, ya que al poco tiempo nos hayamos sucumbiendo al poder del hábito; muchos se rinden a las pocas veces de intentar hacer cambios, piensan que el cambio no será posible, que es muy difícil; incluso nos empezamos a justificar pensando: “en realidad no estoy tan mal, puedo seguir así, hay gente peor”, “no es tan necesario”, “así nací”. Son los pretextos que ponemos la mayoría y que nos convencen de que rendirnos está bien.

La mayoría de las personas antes de rendirnos buscamos alternativas, información (la cual es muy, muy abundante), muchísimas explicaciones, cursos, talleres, conferencias, libros, etc. Piensa en cuantos libros bestseller hay acerca de estos temas, ten en cuenta que para ser un bestseller es porque se vendieron millones de copias, si multiplicamos por todos los libros bestseller que hay acerca de este tema el resultado son cientos de millones de libros vendidos, y si vemos el mundo nos percatamos que no hay cientos de millones de personas que se transforman en realidad, son solo unos pocos, y esto no es por que los libros, talleres, videos, conferencias, y demás, sean malos o no sirvan, es porque estamos habituados a quedarnos con la teoría, con el conocimiento, nos sentimos transformados por el simple hecho de haber obtenido conocimiento, nos dedicamos a absorber conocimiento sin discernir e incluso nos sentimos con la confianza de enseñar acerca del tema, no hay error más grande que pensar en que por obtener conocimiento teórico estamos cambiando y transformando nuestra vida. El conocimiento que no se experimenta es inerte, solo servirá para repetir las palabras y las ideas de los demás, pero nunca te va a transformar, para esto es necesario poner en práctica lo que estamos absorbiendo de los distintos medios de los cuales aprendemos.

Estoy convencido de que para lograr una transformación real y no fracasar en el intento es fundamental que contemos con tres elementos:

  • La Voluntad: Te permitirá hacer el esfuerzo necesario.
  • El Conocimiento y su Aplicación: El razonamiento proveniente del conocimiento ayudará a la voluntad a no rendirse.
  • Las Herramientas: La aplicación de herramientas simples derivadas de conocimientos adquiridos y razonados nos hace acelerar el progreso y nos ayuda a dirigir de manera adecuada la voluntad para lograr cambios rápidamente.

Siguiendo estos simples pasos es mucho mas sencillo lograr hacer los cambios que nos propongamos, a veces pensamos que la complejidad en lo que aprendemos y lo que aplicamos es sinónimo de éxito, yo he experimentado en mí propio proceso que realmente los procesos de trasformación deben ser simples e intuitivos, así como uno tiene la capacidad de echar a perder su vida con decisiones pequeñas y simples que tomamos a diario como: no despertar temprano, comer mal, perder el tiempo en cosas improductivas, dejarse llevar por la pereza, entre muchas otras. También, con decisiones y herramientas simples podemos transformar nuestra vida.

Ananda se enfoca en los 3 elementos explicados previamente, no solo es información ni motivación, sino que además brindamos las herramientas para que todo se pueda comprobar y experimentar, esto es lo más importante.

Para cerrar me gustaría darte las gracias por dedicar tu tiempo a leer y compartirte una frase de mi Maestro que se me ha quedado muy grabada y engloba la filosofía de ANANDA:

“NO TOMES COMO VERDAD LO QUE TE DIGO, APLICALO Y COMPRUEBA EN CARNE PROPIA MIS PALABRAS”.

P.YOGANANDA

 

Luis Arturo Rubio Lomelin
Fundador

 

 

 

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